Los Riesling argentinos escasean, y toparse con uno es ya una excepción. Este blanco perfumadísimo llega desde Finca La Morita, un viñedo de 1937 cercano a General Roca, Rio Negro. Es voluminoso, denso, de acidez justa y notas a jazmines y almíbar. Mmmm.
(75 pesos, 12 USD)